En los páramos de Villapinzón, en tiempos pasados, solían habitar varios osos de anteojos, y la memoria de estos animales sigue viva en la región. El paraje donde se encuentra esta cascada, que emana su agua cristalina desde la Laguna del Valle, fue bautizado como El Pozo del Oso en honor a estos majestuosos seres. Además, una piedra con una cavidad que recuerda el rostro de estos osos recibió el nombre de Pozo del Oso. Es un lugar lleno de historia y magia, que conecta el presente con el pasado de la fauna que alguna vez habitó la región.
Los antiguos habitantes decían que, durante los veranos, se podía ver a los osos acercándose a la cascada para bañarse y refrescarse. Aunque ahora es más difícil encontrar uno, la leyenda sigue viva, dando a este sitio un toque especial y un profundo sentido de conexión con la naturaleza.
Ubicación: A unos 50 metros del Pozo de la Nutria, en la ruta hacia este sitio, en el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, Colombia.
Tipo de lugar: Cascada natural de 5 metros de altura con caída de agua pequeña, ideal para fotografía y observación de la naturaleza.
Acceso: El sitio es accesible a pie desde el Pozo de la Nutria, siendo parte de un recorrido turístico natural.
Atractivo adicional: Según las leyendas locales, los antiguos habitantes de la región decían que, durante las temporadas de verano, se podían ver osos bañándose en la cascada, lo que le da un toque místico y cultural a este lugar.
Características: La cascada doble se encuentra en un entorno natural de páramo, rodeada de vegetación exuberante y un paisaje montañoso que enriquece la experiencia del visitante.