El Templo Parroquial de San Juan Bautista es el principal lugar de culto católico en el municipio de Villapinzón, departamento de Cundinamarca, Colombia. Ubicado en el casco urbano del municipio, a aproximadamente 80 km al norte de Bogotá, este templo es considerado el icono religioso y espiritual de la comunidad villapinzonense, así como uno de los tesoros de la Diócesis de Zipaquirá. Representa el orgullo de la población local y es un sitio de gran riqueza pastoral, fruto del trabajo de numerosos sacerdotes a lo largo de su historia. En 2023, se iniciaron gestiones con historiadores del Instituto Departamental de Cultura y Turismo (IDECUT) para declararlo patrimonio cultural material del departamento
Historia
La parroquia de Villapinzón se originó en 1776, cuando Francisco de Vargas Figueroa ordenó la construcción de una capilla en honor a Santa Bárbara, ubicada a orillas de la quebrada La Quincha, en el sitio conocido como "La Quinta". Esta primera capilla se encontraba aproximadamente a cuatro cuadras al sur de la ubicación actual del templo parroquial, cerca de lo que hoy podría asociarse con la vereda Chinquira (a menudo referida como Quincha en contextos locales). El 1 de diciembre de 1773, se erigió formalmente como parroquia bajo el nombre de Santa Bárbara de Hatoviejo, con Juan Gregorio Carrillo como primer párroco.
El municipio, originalmente llamado Hatoviejo, fue fundado oficialmente el 14 de octubre de 1776. Con el tiempo, el centro poblado se desarrolló, y la parroquia cambió de nombre en 1904 para alinearse con la denominación civil de Villapinzón, por decreto del arzobispo Bernardo Herrera Restrepo.
La construcción del templo actual inició en 1886 bajo el párroco Manuel Anzola, comenzando por el bautisterio y la nave central. En ese momento, la parroquia adoptó el nombre de San Juan Bautista. Entre 1904 y 1920, durante el sacerdocio de Ismael Téllez, se expandió la estructura con la adición de dos naves laterales, el altar mayor y la fachada actual. Este nuevo templo se ubicó en terrenos asociados con la vereda La Merced, marcando un cambio respecto a la ubicación original cerca de la quebrada La Quincha. El diseño arquitectónico, que incorpora elementos barrocos y neoclásicos, fue realizado por el ingeniero Ruperto Ferreira (primer graduado de la Universidad Nacional de Colombia) y el italiano Colombo Rameli, responsable de los detalles escultóricos y esculturas. La obra se completó hace más de 100 años, convirtiéndose en uno de los templos más representativos de la región norte de Colombia.
Cerca del bicentenario del municipio (década de 1970), bajo el párroco Carlos Salas y con la colaboración del Batallón Baraya, se removieron los pañetes y pinturas interiores para revelar la piedra natural, destacando su textura y armonía. Párrocos posteriores, incluyendo Hernando Navarrete (desde abril de 2022), han continuado con restauraciones y mantenimientos para preservar su valor histórico y cultural.
Imagen en piedra de San Juan Bautista, parte superior del templo.
Imagen frontal del templo de Villapinzón.
Imagen desde un costado del templo de Villapinzón.
El templo presenta una planta cruciforme típica, construida principalmente en piedra, con una fachada imponente que resalta en el paisaje urbano de Villapinzón. Sus torres y presencia general invitan al recogimiento espiritual, creando un contraste con el mundo exterior y fomentando un ambiente de paz, oración, meditación y encuentro con la divinidad.
Fachada y torres: Diseñadas por Colombo Rameli, con influencias barrocas y neoclásicas. En 2023, se realizó un mantenimiento integral con apoyo del IDECUT, incluyendo limpieza y renovación de puertas de ingreso.
Interior: Revelado en piedra natural durante restauraciones, ofrece una acústica notable y iluminación moderna adaptada recientemente. Incluye bancas cómodas con reclinatorios nuevos, circuito cerrado de televisión con pantallas para seguir las eucaristías, y música ambiental al abrir las puertas.
Altar mayor: Preside un crucifijo alto y el Sagrario con el Santísimo Sacramento. Los pisos, con más de 70 años de antigüedad, fueron pulidos, brillados y diamantados en restauraciones recientes.
Capilla de la Virgen del Carmen: Ubicada a la izquierda de la entrada, alberga una imagen restaurada de más de 100 años, junto con la imagen de la Virgen de Chiquinquirá en un altar recientemente renovado.
Capilla de San Juan Bautista: A la derecha, dedicada al patrono del templo, con imágenes conservadas y bonitas.
Capilla del Santísimo: Restaurada con un altar elegante adaptado a la piedra, incluye imágenes de la Virgen Inmaculada y San José. Se planea agregar nichos para San Juan Bautista y Santa Bárbara.
Bautisterio: Con piso unificado al del templo, luz renovada y pila bautismal restaurada, donde la mayoría de los villapinzonenses han sido bautizados.
Cenízarios: Capilla especial con acceso independiente por la calle.
Reliquia de San Pío de Pietrelcina: De primer grado (un paño con sangre del santo, recibido de San Giovanni Rotondo), entronizada el 29 de septiembre de 2023 en una eucaristía presidida por el obispo Jorge Enrique Malpica.
La construcción manual de la piedra en alturas elevadas se atribuye no solo al esfuerzo humano, sino a una "obra de Dios", según expresiones locales.
¿Cuándo son las ferias y fiestas? La Fiesta de Santa Bárbara tiene sus orígenes en la devoción cristiana a esta santa del siglo III, originaria de Nicomedia (actual Turquía), cuya leyenda la presenta como hija de un pagano rico que la encerró en una torre para evitar su conversión al cristianismo. Tras su bautismo secreto, su padre intentó matarla, pero un rayo lo fulminó en castigo divino, convirtiéndola en símbolo de protección contra rayos, tormentas, fuego y explosiones. Esta advocación se extendió por Europa y América, asociándose con oficios peligrosos como mineros y artilleros, y su festividad litúrgica se celebra el 4 de diciembre. En el contexto católico, Santa Bárbara fue removida del calendario romano general en 1969 por el papa Pablo VI debido a la falta de evidencias históricas sobre su existencia, convirtiéndola en una devoción opcional o local, aunque persiste en muchas comunidades.
En Villapinzón, Cundinamarca, la solemnidad de Santa Bárbara se enraíza en la historia del municipio desde su fundación como Hatoviejo en 1764, donde la parroquia original llevaba su nombre ("Parroquia de Santa Bárbara de Hatoviejo") y se celebraba tradicionalmente el 4 de diciembre con una romería masiva que atraía caravanas de promeseros de pueblos del oriente, sur y norte, comparable en importancia a la de Monserrate en Bogotá (Sánchez Molina, 2021, pp. 63, 78).
Antiguamente, los habitantes rendían homenaje a Santa Bárbara como protectora contra rayos y tormentas, dada la frecuencia de estos fenómenos en un sector rural propenso a ellos, donde los rayos causaban muertes durante labores agrícolas y artesanales con herramientas manuales; la antigua imagen era considerada "milagrosa" por los devotos, y la romería incluía coplas como: "Santa Bárbara, Santa Bárbara, la abogada de los truenos, cuando la chicha se acaba, los cunchos también son buenos", acompañadas de música con tiple "Badilla", requinto, flauta de caña y capador rústico (Sánchez Molina, 2021, p. 63). A pesar del cambio de la imagen antigua por una moderna —criticado por los promeseros por perder su "milagrosidad"— y la adaptación del patronazgo parroquial a San Juan Bautista tras la revisión de 1969, la devoción persiste con gran ahínco, integrando procesiones, oraciones y elementos folclóricos como danzas y música andina.
Además, en Villapinzón, las ferias y fiestas en honor a Santa Bárbara se han modernizado, como el Festival Turístico y Agropecuario de 2025 (celebrado en noviembre y diciembre con cabalgatas, conciertos, exposiciones agropecuarias y actividades culturales), atrayendo visitantes regionales y perpetuando su nombre en lugares como la plaza de toros, el Barrio Santa Bárbara y el Alto de Santa Bárbara (3.850 metros), un cerro emblemático (Sánchez Molina, 2021, pp. 21-22, 27, 63). Esta tradición fortalece la identidad comunitaria, combinando fe, solidaridad y cultura local en un contexto rural andino marcado por su historia agrícola, donde Santa Bárbara representa protección contra adversidades ambientales y une a familias en eventos que mantienen viva su memoria a través de generaciones.
Santa Bárbara, la patrona del trueno. Yo siempre he escuchado a mis padres y abuelos decir que cada vez que llovía y tronaba fuerte había que invocarla. Yo siempre digo que al lado de San Juan Bautista, Santa Bárbara siempre seguirá siendo nuestra patrona y protectora aquí en el municipio. Se le rinde homenaje con un grupo de alférez que celebran su fiesta. El día anterior se hace la eucaristía por todos los fieles difuntos alférez de Santa Bárbara, y el día siguiente, que es el 4 de diciembre, se celebra la eucaristía principal. Antes se celebraba exactamente ese día, pero ahora se hace el domingo más cercano por el tema de las ferias y fiestas. Aun así, la tradición se mantiene viva.(Relato de una habitante de Villapinzón)
El municipio de Villapinzón, en cada una de las ferias y fiestas en honor a santa Bárbara
La fiesta de la Virgen del Carmen es la más celebrada en Villapinzón. Apenas acabamos de inaugurar una nueva ermita; ya van seis en su honor. La fiesta principal es el 16 de julio. El día anterior se celebra la eucaristía por todos los fieles difuntos que fueron alféreces de Nuestra Señora del Carmen. El día de la fiesta se hace la eucaristía principal a las 9:00 de la mañana, con todos los alféreces. Son demasiados, yo creo que entre 150 y 200, de todas las edades: niños, mujeres, hombres. Después de la eucaristía, a las 2:00 de la tarde, inicia la solemne procesión con la imagen de la Virgen visitando todas las ermitas. En cada ermita donde nos paramos, se lee un texto bíblico, el sacerdote hace una reflexión, nos acompaña el coro y generalmente vamos orando el Santo Rosario o caminando en silencio. Este año va a terminar más tarde porque ya tenemos una ermita más. Los alférez llevan su escudo con la imagen de Nuestra Señora del Carmen y también el escapulario, que es muy representativo de ella. Además, cada gremio celebra su propia fiesta: los camioneros, los de Transportes Arizona, los de Comuneros, los tractoristas… y hacen caravanas. Eso atrae mucho y se nota el espíritu de fervor que tiene cada comunidad. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta del Divino Niño es una celebración religiosa que honra la figura del Niño Jesús en la tradición cristiana. Esta festividad es especialmente popular en países de tradición católica.
El Divino Niño representa a Jesucristo en su infancia y simboliza su naturaleza pura, inocente y amorosa. La devoción al Divino Niño se ha extendido ampliamente en diferentes regiones, y la celebración de su fiesta se lleva a cabo en fechas variadas según la tradición de cada lugar, aunque comúnmente se celebra en el mes de enero.
Durante la Fiesta del Divino Niño, se realizan diversas actividades religiosas y festivas, como misas especiales, procesiones, novenas y peregrinaciones. Los fieles acuden con gran devoción a las iglesias y santuarios dedicados al Divino Niño para pedir por sus intenciones, agradecer favores recibidos o simplemente para expresar su fe y amor al Niño Jesús.
La Fiesta del Divino Niño es una ocasión para renovar la fe y la esperanza en la promesa de amor y redención que representa Jesucristo desde su nacimiento. Es una oportunidad para celebrar la presencia divina en nuestras vidas y recordar la importancia de vivir con humildad, sencillez y confianza en la protección y cuidado del Niño Jesús.
En Villapinzón se celebra con la novena en honor al Divino Niño Jesús en la ermita ubicada en el barrio 20 de Julio, vísperas el día anterior, generalmente el día anterior, eucaristía solemne el día 20 de julio acompañada de la procesión; esta celebración tiene un tinte muy especial, ya que la misa central de la celebración se hace de manera campal en el barrio 20 de Julio; allí en ese barrio hay una gran ermita y una comunidad del barrio que organiza y acompaña tanto la organización como el desarrollo de la misa. Para esa ocasión se consagran y presentan a los niños al divino Niño Jesús; hay familias que consiguen algún padrino que represente a los niños para la consagración, se bendicen objetos religiosos y demás elementos religiosos que a bien tenga la comunidad.
La fiesta del Divino Niño del 20 de julio es muy bonita. La organizan con mucho empeño las señoras del barrio 20 de Julio, las Garzón Guevara y todo ese grupo. El día anterior hay vísperas normales. El día de la fiesta sale la procesión desde el templo hasta la ermita del barrio, con varias estaciones que arman las familias por el camino. Cuando llegamos, se celebra la eucaristía y luego se hace la presentación de los niños al Divino Niño y la bendición de los vehículos. Ahí también aprovechan los que no alcanzaron a bendecir sus carros en la fiesta de la Virgen del Carmen. (Relato de una habitante de Villapinzón)
Viacrusis 2025
Villapinzón, como muchas otras localidades de Colombia, celebra la Semana Santa con gran devoción y fervor religioso. Durante esta semana, la comunidad se prepara para conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo a través de diversas actividades religiosas y tradiciones.
Las festividades de Semana Santa en Villapinzón suelen comenzar con el Domingo de Ramos, donde se realiza la bendición de ramos de olivo y palmas que luego son llevados en procesión alrededor de la iglesia. Es una manera de recordar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
A lo largo de la semana, se llevan a cabo procesiones, viacrucis y representaciones teatrales de la Pasión de Cristo, que son momentos de gran emotividad para los fieles. En estas actividades, se recrea el camino de Jesús hacia la crucifixión y se rememoran los momentos más significativos de su sufrimiento y sacrificio por la humanidad.
El Jueves Santo es una fecha especial en la que se realiza la misa de la última cena y el lavatorio de pies, siguiendo la tradición cristiana. En esta jornada, se recuerda el gesto de humildad de Jesús al lavar los pies de sus discípulos y compartir con ellos la última cena antes de su crucifixión.
El Viernes Santo es el día central de la Semana Santa y se conmemora la muerte de Jesús en la cruz. En Villapinzón, la comunidad se une en procesiones solemnes y actos religiosos, donde se reflexiona sobre el significado del sacrificio de Cristo.
Finalmente, la Semana Santa culmina con la celebración del Domingo de Resurrección, también conocido como Domingo de Pascua. Es un día de gran alegría y esperanza, ya que se celebra la resurrección de Jesús y la victoria sobre la muerte.
Además de las actividades religiosas, la Semana Santa en Villapinzón también incluye elementos culturales y festivos propios de la región. Es una época en la que los habitantes se reúnen en familia y con amigos para compartir comidas típicas y momentos de convivencia.
La Semana Santa es la fiesta más grande y la que más requiere tiempo y dedicación. Nosotros los alférez (somos como unos 80) empezamos a trabajar desde mucho antes: hacemos las visitas para el recorrido de la Santa Cruz del Viacrucis, organizamos el Santo Monumento, las imágenes de la Dolorosa, el Crucificado, todo el tema logístico. Inicia el Domingo de Ramos con la procesión de los ramos y la eucaristía. Desde el Lunes Santo ya estamos en toda la preparación. Es una semana completa de recogimiento, oración y reflexión, muy diferente a las otras fiestas que duran solo un día. (Relato de una habitante de Villapinzón)
Caminata a Chiquinquirá Boyacá
La caminata en honor a la Virgen de Chiquinquirá es una de las expresiones más conmovedoras de la devoción mariana en Colombia, especialmente en regiones como el altiplano cundiboyacense. Esta peregrinación penitencial, arraigada en la fe popular, implica recorrer a pie largas distancias hacia la Basílica del Santuario Mariano Nacional en Chiquinquirá (Boyacá), como acto de gratitud, petición de milagros o cumplimiento de promesas hechas a la Patrona de Colombia. Los peregrinos, a menudo en grupos familiares o comunitarios, caminan durante horas o días enteros portando velas, rosarios y banderas, rezando el rosario, cantando alabanzas y ofreciendo sacrificios personales en un ambiente de recogimiento espiritual. Esta tradición fortalece la identidad católica, fomenta la solidaridad entre los participantes y simboliza el seguimiento fiel de María como intercesora, renovando la esperanza en medio de las dificultades cotidianas y celebrando el milagro de la renovación del lienzo sagrado.
En el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, la devoción a la Virgen de Chiquinquirá se vive con particular intensidad a través de una caminata penitencial tradicional durante la Semana Santa, que parte desde la antigua estación del tren (un punto simbólico de encuentro histórico). Los fieles, tras participar en una eucaristía solemne y recibir la bendición del sacerdote, inician el recorrido a pie —aproximadamente 60-65 km en total hasta la Basílica de Chiquinquirá, pasando por municipios como Lenguazaque y otros del norte de Cundinamarca y Boyacá— con salidas frecuentes en horarios vespertinos o nocturnos (martes por la tarde/noche o miércoles temprano) para llegar en días subsiguientes. Esta peregrinación, documentada en rutas como las compartidas por caminantes en plataformas especializadas, responde al pago de promesas y a una creencia local muy arraigada: realizarla durante siete años consecutivos con perseverancia y fe asegura la concesión del milagro solicitado. Además, complementan la tradición con rodadas en bicicleta, moto o vehículo hacia el santuario en fechas clave como el 9 de julio (fiesta litúrgica) o Semana Santa, integrando así la caminata peatonal con otras formas de romería que reúnen a la comunidad en un testimonio vivo de fe, sacrificio y unión en torno a la "Chinita", Reina y Patrona de Colombia.
La fiesta de Nuestra Señora de Chiquinquirá es otra de las fuertes. Ya no se queda solo en la parroquia, sino que se lleva por todas las veredas del municipio. Yo hago parte de los alféreces y valoro mucho el trabajo que hace Gonzalo Paredes. Antes había que ir hasta Chiquinquirá a traer la imagen prestada, pero ahora tenemos nuestra propia imagen. La Virgen visita todas las veredas: Soatama, Chiguala, Sonsa, Retova, San Pedro, Quincha, La Joya… En cada una se celebra eucaristía y la comunidad le hace su recibimiento. La fiesta central se celebra el domingo más cercano al 9 de julio. El sábado anterior llega la imagen al templo y el domingo se hace la eucaristía solemne con coro y luego la procesión por el parque. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Solemnidad del Corpus Christi, conocida también como la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, es una celebración litúrgica católica instituida en el siglo XIII por el papa Urbano IV para honrar la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, respondiendo a visiones místicas de santa Juliana de Lieja y afirmando la doctrina eucarística frente a controversias teológicas. Esta fiesta se observa el jueves siguiente a la Solemnidad de la Santísima Trinidad, sesenta días después del Domingo de Resurrección, y se caracteriza por misas solemnes, procesiones públicas con la custodia del Santísimo Sacramento, adoración eucarística y tradiciones como alfombras florales o danzas rituales en diversas culturas, fomentando la devoción colectiva y la fe en el misterio de la transubstanciación.
En el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, el Corpus Christi se conmemora con profunda devoción católica, adaptándose al calendario colombiano donde se traslada al lunes siguiente al jueves litúrgico para facilitar la participación comunitaria en un feriado nacional. Las celebraciones incluyen misas solemnes en la Parroquia San Juan Bautista, procesiones por las calles del altiplano cundiboyacense con el Santísimo Sacramento, y actos de fe como bendiciones y oraciones que reúnen a familias y vecinos en un ambiente de reflexión espiritual. Esta fecha fortalece la identidad local en un contexto rural e incorporando elementos tradicionales.
El Día de las Velitas, celebrado el 7 de diciembre en Colombia, es una tradición católica que marca el inicio de las festividades navideñas y conmemora la víspera de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, proclamada en 1854 por el Papa Pío IX, donde familias y comunidades encienden velas y faroles coloridos en calles, balcones y hogares para simbolizar la luz de la fe, la esperanza y los deseos personales. Esta costumbre, arraigada en la devoción mariana, fomenta la unión familiar y comunitaria mediante concursos de alumbrados creativos y compartimiento de alimentos típicos como buñuelos o natilla, transformando la noche en un espectáculo luminoso que ilumina ciudades y pueblos enteros, atrayendo turistas y preservando el patrimonio cultural colombiano.
En el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, el Día de las Velitas se vive con devoción y alegría el 7 de diciembre, donde residentes del municipio iluminan los hogares, calles y andenes con velas y faroles artesanales, honrando la Inmaculada Concepción y marcando el comienzo de la temporada navideña. Esta celebración incluye reuniones familiares para encender velitas con deseos escritos y eventos en el parque principal que se extienden al Festival Turístico y Agropecuario de diciembre, fusionando tradiciones religiosas con expresiones culturales de la identidad villapinzonense, atrayendo a visitantes de otros municipios.
La Fiesta de San Pedro y San Pablo tiene sus orígenes en el siglo I d.C., conmemorando el martirio en Roma de los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso, ocurridos alrededor del año 64-67 bajo el emperador Nerón; Pedro fue crucificado cabeza abajo y Pablo decapitado, según tradiciones cristianas tempranas documentadas en fuentes como el Martirologio Jeronimiano (siglo V). Esta solemnidad, establecida en el calendario litúrgico católico desde el siglo III-IV, se celebra el 29 de junio —posible aniversario de sus muertes o traslado de reliquias— para honrar su rol fundacional en la Iglesia: Pedro como primer papa y "roca" de la fe, y Pablo como apóstol de los gentiles, simbolizando unidad y evangelización. En contextos como Colombia, se fusiona con tradiciones locales, incorporando elementos folclóricos que cristianizaron ritos precolombinos o europeos paganos relacionados con el solsticio de verano, promoviendo valores de comunidad y devoción.
En Villapinzón, Cundinamarca, la solemnidad de San Pedro es celebrada el 29 de junio con devoción arraigada en la comunidad general de Villapinzón, donde se realizan eucaristías, procesiones que reúnen a familias. Es más, hasta una de las 17 veredas lleva el nombre de este santo, particularmente en la vereda San Pedro. San Pedro lo celebran los de la vereda San Pedro. Ese día todos se arreglan muy elegantes, con vestido de paño y corbata. Es una fiesta muy importante porque la mayoría de las parejas eligen casarse ese día. El día anterior hay alborada con la banda que recorre las calles. Se celebra junto con San Pablo y aprovecha el puente festivo. Antes movía mucho: venta de ganado, ovejas, asados… Ahora ya no es como antes, pero igual se sigue celebrando. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta del Patrono de la Parroquia, en honor a San Juan Bautista, se celebra cada año el 24 de agosto. Esta fecha conmemora el nacimiento de San Juan Bautista, figura clave en el cristianismo como precursor de Jesús y quien lo bautizó en el río Jordán.
En nuestro municipio, la jornada inicia típicamente con una procesión solemne alrededor del parque principal, donde los fieles portan la imagen de San Juan Bautista acompañados de cantos y oraciones. Esta tradición promueve la unidad comunitaria y evoca prácticas antiguas de renovación espiritual. Posteriormente, se oficia una eucaristía solemne en la iglesia parroquial, destacando la vida y el mensaje de humildad y preparación del santo. Por la noche, se realizan vísperas en honor a San Juan Bautista, que incluyen, la amenización de alguna banda musical del municipio.
Dato importante: Dentro de la nave central se encuentra la capilla bautismal de San Juan Bautista, que contiene la pila bautismal, más conocida como bautisterio, donde se celebran los bautizos. Se da inicio a la construcción del templo parroquial con el bautisterio por lo que para la época de 1886 con el padre Manuel Anzuera quien fuera el párroco con un tema de riqueza arquitectónica de corte Barroco y neoclásico el Ingeniero Ruperto Ferreira Primer Ingeniero graduado de la Universidad Nacional de Colombia fuera quien diseñara el templo y el Italiano Colombo Rameli apoyara en el diseño de las fachadas y esculturas que la componen la embellecen y resaltan su gran valor tanto arquitectónico, como cultural y patrimonio religioso no solo de Villpinzón si no de la región en general; la construcción del templo tardo cerca de 16 años iniciándose aproximadamente en el periodo de 1.904 a 1.920.
San Juan Bautista es nuestro patrono, el que le quitaron la cabeza por anunciar la verdad. Aquí celebramos su fiesta el 24 de agosto. Se le hace novena todos los días en la iglesia, organizada por el Colegio San Juan Bautista; cada curso y los docentes acompañan. El último día se hacen las vísperas y la eucaristía por los alférez difuntos. Al día siguiente se celebra la eucaristía principal. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta de la Virgen de Guadalupe se celebra cada 12 de diciembre con gran fervor y devoción en nuestra parroquia San Juan Bautista, honrando a la patrona de América que apareció al indígena Juan Diego en México en 1531. Las actividades incluyen la novena a la virgen, una serenata de madrugada dedicada a la Virgen, en el templo con una solemne eucaristía donde las personas de diferentes veredas llegan a orar a la Virgen de Guadalupe.
En la actualidad, rumbo a la vereda de Reatova, en el sector El Boquerón, se encuentra una ermita dedicada a la Virgen de Guadalupe. Los abuelos relatan que, en tiempos pasados, existía una profunda devoción y respeto por el rezo del rosario en las comunidades. Los moradores de veredas lejanas como Tibita, Guangüita y Nemoconcito iniciaban el rosario de aurora a las 3 de la mañana, en procesión comunitaria, se dirigían desde sus hogares hasta el centro del pueblo para asistir a la misa, por mandato del párroco. Esta actividad se realizaba una vez al mes.
La fiesta de la Virgen de Guadalupe se celebra diferente. Tiene vísperas y novena. El día de la fiesta nos levantamos a las 4:00 de la mañana para hacer un recorrido por algunas calles del pueblo rezando el Santo Rosario. Este año nos acompañó un mariachi que le cantaba a la Virgen en cada misterio. A las 5:30 de la mañana se celebra la eucaristía y ya no se hace procesión después. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La celebración del Señor de los Milagros, también conocido en otros países como Cristo Moreno, refleja una devoción católica que se extiende por gran parte de Latinoamérica. Esta imagen representa a Cristo crucificado y es venerada por sus milagros, atrayendo a millones de fieles anualmente. En Colombia, se centra alrededor del 14 de septiembre (con rogativas del 5 al 14), aunque se honra el 14 de cada mes con eucaristías y oraciones en lugares como Girón (Santander) y Buga (Valle del Cauca). En Buga, la Basílica alberga la imagen milagrosa del siglo XVI, descubierta por una indígena en el río Guadalajara, atrayendo millones de peregrinos anualmente como parte de la Red Mundial de Turismo Religioso.
En nuestro municipio, la devoción al Señor de los Milagros es profunda y arraigada, atrayendo a numerosos fieles que acuden a la santa eucaristía en busca de milagros, consuelo y el cumplimiento de sus peticiones. Desde la antigüedad, muchas personas atribuyen intervenciones sobrenaturales a esta imagen sagrada, que representa a Cristo crucificado y es venerada por sus prodigios, como curaciones y protecciones reportadas a lo largo de los siglos.
Esta celebración siempre va acompañada de una solemne procesión alrededor del parque principal, donde los devotos portan la imagen con cantos y oraciones, fomentando la unidad comunitaria. Culmina con una eucaristía en el templo principal.
El Señor de los Milagros se celebra todos los 14 de cada mes, pero su fiesta principal es el 14 de septiembre. Ese día se hace novena y eucaristía a las 10:00 de la mañana con procesión. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Solemnidad de la Santísima Trinidad, celebrada el domingo siguiente a Pentecostés, es una festividad católica que honra el misterio central de la fe cristiana: la existencia de un solo Dios en tres personas distintas y coeternas —el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo—. Esta doctrina tiene raíces en las Escrituras y se desarrolló gradualmente en los primeros siglos del cristianismo, con definiciones clave en concilios como el de Nicea en 325 d.C., que afirmó la divinidad del Hijo, y el de Constantinopla en 381 d.C., que incluyó al Espíritu Santo. El término "Trinidad" surgió alrededor del siglo II, usado por teólogos como Teófilo de Antioquía y Tertuliano, pero la fiesta litúrgica universal fue instituida en 1334 por el papa Juan XXII.
En Villapinzón, Cundinamarca, la Solemnidad de la Santísima Trinidad se celebra con gran devoción en la Parroquia San Juan Bautista. Se inicia con la solemne procesión por el parque principal y luego en el templo principal la eucaristía. Esta festividad, fomenta la participación de familias de las diferentes veredas. La fiesta de la Santísima Trinidad se celebra igual que todas las demás: con alférez, vísperas, eucaristía a las 10:00 de la mañana y procesión. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta de María Auxiliadora, también conocida mundialmente como Nuestra Señora Auxiliadora o Auxilio de los Cristianos, es una solemnidad católica que se celebra el 24 de mayo en todo el mundo. En Villapinzón, esta festividad religiosa se vive con gran devoción y participación de diversos sectores de la comunidad, especialmente el educativo, representado por la Escuela Normal Superior María Auxiliadora (ENSMA), un colegio de gran importancia y larga trayectoria en el pueblo, que acaba de cumplir 70 años de fundación y servicio a la comunidad. Esta institución, de profunda tradición católica, estuvo dirigida durante gran parte de su historia por la congregación de hermanas Carmelitas, y por muchos años la rectora fue la Hermana Hilda, quien se caracterizó por educar en la fe y la disciplina.
Las celebraciones incluyen una eucaristía solemne y una procesión con los estudiantes de la ENSMA, que parte desde la institución educativa hasta la Iglesia de San Juan Bautista, acompañada por docentes, directivos y alumnos. Esta marcha suele estar amenizada por la banda marcial de la escuela. Además, en muchas ocasiones, coincide con el Día de la Familia Normalista, donde se realizan diversos actos culturales como danzas, música y otras expresiones artísticas en homenaje a las familias de la comunidad escolar. A esta solemnidad se une el Colegio Normal María Auxiliadora, ya que María Auxiliadora es la santa patrona del colegio.
El pasado 24 de mayo, toda nuestra familia normalista se unió en la celebración del Día de la Familia y de la Virgen María Auxiliadora, Patrona de mi Escuela Normal Superior María Auxiliadora. De esta manera, la fiesta fomenta un fuerte sentido de pertenencia comunitaria hacia la patrona de la institución, que a lo largo de muchos años ha contribuido a la formación educativa de la población villapinzonense.
María Auxiliadora se celebra el 24 de mayo. La celebra muy fuertemente el Colegio La Normal porque es su patrona. Antes, cuando estaban las monjitas franciscanas, era muy fuerte; ahora sigue celebrándose en el templo y la comunidad se une. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús tiene sus orígenes en el siglo XVII, principalmente a través de las visiones de Santa Margarita María Alacoque en Francia entre 1673 y 1675, donde Jesús expresó su deseo de una fiesta dedicada a su corazón como símbolo de amor infinito por la humanidad. Esta devoción fue impulsada por San Juan Eudes, quien celebró la primera fiesta en 1670, y se extendió oficialmente a toda la Iglesia católica en 1856 por el papa Pío IX, estableciéndose como solemnidad litúrgica el viernes siguiente al segundo domingo después de Pentecostés, con énfasis en la misericordia, el amor divino y la reparación por los pecados.
En las diferentes veredas de Villapinzón, una tradición muy arraigada es la peregrinación del cuadro del Sagrado Corazón de Jesús, que se lleva de casa en casa para recolectar fondos destinados para la solemne fiesta. El cuadro lleva anexa una urna para las ofrendas, y las familias esperan con anhelo su llegada: oran en torno a la imagen, comparten momentos de fe y se visitan entre vecinos, fortaleciendo los lazos comunitarios mientras peregrinan junto al cuadro. Esta práctica combina espiritualidad, solidaridad y cultura local, integrando elementos como decoraciones hogareñas, música folclórica y compartición de alimentos típicos (como papa y lácteos), en un contexto rural andino que resalta la identidad católica del municipio.
El Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes de junio antes de San Pedro. Esta fiesta la llevan principalmente las mujeres de la comunidad del Sagrado Corazón, porque ellas fueron las que más acompañaron a Jesús en el camino de la Cruz. Hay vísperas el día anterior. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta de la Virgen de Fátima tiene sus orígenes en las apariciones marianas reportadas en 1917 en Cova da Iria, cerca de Fátima, Portugal, donde la Virgen María se manifestó seis veces entre el 13 de mayo y el 13 de octubre a tres niños pastores: Lucía dos Santos y sus primos Francisco y Jacinta Marto. Estas visiones, precedidas por apariciones angélicas en 1916, incluyeron mensajes sobre oración, penitencia, conversión y profecías sobre guerras y la necesidad de consagración al Inmaculado Corazón de María para la paz mundial, en medio del contexto de la Primera Guerra Mundial. La Iglesia Católica aprobó oficialmente la devoción en 1930, estableciendo el 13 de mayo como su fiesta litúrgica, extendida universalmente en 2002 por San Juan Pablo II, quien sobrevivió a un atentado el 13 de mayo de 1981 y lo atribuyó a la intercesión de la Virgen. Aquí tienes imágenes representativas de las apariciones en Portugal.
En Villapinzón, Cundinamarca, la solemnidad de la Virgen de Fátima el 13 de mayo se celebra con devoción católica arraigada en la tradición colombiana, donde esta advocación es venerada por sus mensajes de paz y oración, especialmente en comunidades rurales y educativas. La parroquia local organiza misas, novenas y procesiones que reúnen a familias y vecinos, fomentando la unidad espiritual en un municipio con historia agrícola andina. Esta fiesta es particularmente importante en el Colegio Cooperativo Próspero Pinzón, donde la Virgen de Fátima es la patrona, y se invita a grupos como los Caballeros de la Virgen para participar en actos de consagración y rezo del Rosario, sumándose estudiantes, familias y directivos en un ambiente de fe compartida que fortalece la identidad comunitaria.
La Virgen de Fátima se celebra el 13 de mayo. Cada 13 del mes los oratorios ofrecen el Santo Rosario y la eucaristía. El día 13 de mayo se reúnen todos los oratorios y el Colegio Cooperativo hace una celebración muy especial con los niños y procesión con la imagen. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La festividad de San Francisco de Asís en Villapinzón es una conmemoración religiosa de profundo significado espiritual y ecológico, celebrada el 4 de octubre en honor al santo italiano del siglo XIII, fundador de la Orden Franciscana y canonizado en 1228 por el papa Gregorio IX. Esta fecha, establecida como memorial litúrgico universal por la Iglesia Católica, recuerda su vida de pobreza evangélica, humildad y amor por la creación, siendo un día importante para los franciscanos y para la Iglesia que lo honra como patrono de los animales y la ecología –como lo proclamó san Juan Pablo II en 1979 mediante la bula Inter Sanctos–, inspirando la fraternidad, la paz y el respeto por el medio ambiente en un mundo cada vez más consciente de la crisis climática.
En Villapinzón, la celebración se vive con especial énfasis en la Escuela Normal Superior María Auxiliadora (ENSMA), donde las monjas de la comunidad Franciscana Misioneras de María Auxiliadora han promulgado tradicionalmente la devoción a San Francisco de Asís, ya que es el patrono de su orden y, por extensión, de la institución educativa que fundaron en 1955 bajo la dirección de la hermana Gregoria Daus. Las actividades se centran principalmente en el colegio y se extienden a la comunidad parroquial, incluyendo una novena preparatoria que inicia nueve días antes con oraciones diarias, reflexiones sobre el Cántico de las Criaturas y lecturas bíblicas como Mateo 11:25-30; una misa solemne en la ENSMA en honor al santo, presidida por el párroco en la capilla del colegio o la Parroquia San Juan Bautista, donde se resalta el misterio de la encarnación y el cuidado de la creación; y desfiles alrededor del parque principal con la banda marcial del colegio, llevando la imagen del santo adornada con flores, animales simbólicos y elementos naturales, acompañada de estudiantes, docentes y fieles que cantan himnos franciscanos en un ambiente de recogimiento y alegría. Estas tradiciones, que incluyen bendiciones de mascotas y ganado –reflejando la herencia agrícola del municipio–, se complementan con actividades escolares como talleres ecológicos, plantaciones de árboles en el páramo cundiboyacense y representaciones teatrales de la vida del santo, fomentando valores de sostenibilidad en un contexto rural propenso a desafíos ambientales. San Francisco de Asís se celebra el 4 de octubre. Es una fiesta que mueve mucho en la Normal porque es de los franciscanos. Este año es muy importante porque el Papa declaró Año Jubilar Franciscano. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta de la Natividad de la Virgen María tiene sus orígenes en las tradiciones cristianas tempranas, celebrada desde el siglo IV en Oriente, vinculada a la dedicación de una iglesia en Jerusalén cerca del supuesto lugar de su nacimiento, y extendida a Occidente en el siglo VII por el papa Sergio I, fijándose el 8 de septiembre —exactamente nueve meses después de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre— para honrar su rol en la historia de la salvación como la aurora que precede a Cristo, el Sol de Justicia, en un contexto de devoción mariana que enfatiza su pureza y maternidad divina.
En Villapinzón, Cundinamarca, la solemnidad de la Natividad de la Virgen María el 8 de septiembre, donde esta advocación es celebrada con la misa solemne, novenas y procesiones que reúnen a familias y vecinos en la parroquia local, fomentando la reflexión sobre la fe y la misericordia divina.
El 8 de septiembre celebramos el cumpleaños de la Virgen, su natividad. Se celebra como si fuera el cumpleaños de nuestra propia mamá: con eucaristía y muchos devotos le cantan “feliz cumpleaños” (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta Patronal de la Divina Misericordia representa una devoción católica profunda centrada en la revelación de Jesucristo a Santa Faustina Kowalska, donde se enfatiza la misericordia infinita de Dios hacia la humanidad. Instituida oficialmente por el Papa Juan Pablo II en el año 2000, esta celebración se lleva a cabo típicamente en el Domingo de la Divina Misericordia, el segundo domingo después de Pascua, e incluye rituales como la Coronilla de la Divina Misericordia, la veneración de la imagen de Jesús Misericordioso con rayos rojos y blancos simbolizando sangre y agua, misas solemnes y confesiones, fomentando la conversión espiritual, el perdón y actos de caridad como expresión de fe y confianza en la redención divina.
En el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, Colombia, la celebración de la Divina Misericordia el 19 de abril se vive con un fervor comunitario que integra tradiciones religiosas y culturales arraigadas a lo largo de años.
La fiesta de la Divina Misericordia la inauguramos con el padre Marco Tulio. Somos como unos 70 alférez. Se celebra el domingo siguiente al de Resurrección. Se hace novena, se ora la coronilla y el día anterior hay vísperas. El día de la fiesta se celebra la eucaristía y se hace procesión con la imagen. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Fiesta Patronal de Cristo Rey, o Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, es una celebración católica instituida por el Papa Pío XI en 1925 mediante la encíclica Quas Primas, con el fin de afirmar la soberanía de Cristo sobre el mundo y contrarrestar el secularismo creciente. Se observa el último domingo del año litúrgico, simbolizando el cierre del ciclo eclesial y enfatizando temas de reinado divino, juicio final y redención, mediante liturgias especiales que incluyen lecturas bíblicas sobre la realeza de Jesús, himnos como el Te Deum, procesiones con imágenes de Cristo entronizado y reflexiones sobre la sumisión personal y social a su autoridad espiritual.
La fiesta de Cristo Rey es donde generalmente se celebran las primeras comuniones. Es muy importante porque cierra el año litúrgico. Tiene pocos alférez, pero ellos organizan muy bonito la fiesta. (Relato de una habitante de Villapinzón)
El Día de las Almas, conocido también como Día de los Fieles Difuntos, es una conmemoración litúrgica católica establecida en el siglo X por los monjes de Cluny, dedicada a orar por las almas de los difuntos que purgan sus pecados en el purgatorio para alcanzar la salvación eterna, diferenciándose del Día de Todos los Santos al enfocarse en la intercesión por los fallecidos no canonizados. Esta fecha, celebrada el 2 de noviembre, integra tradiciones ancestrales con la doctrina cristiana, promoviendo actos de piedad como misas, rezos y visitas a cementerios, y en contextos latinoamericanos se enriquece con elementos culturales indígenas que ven la muerte como un tránsito continuo, transformando el luto en una fiesta de memoria y esperanza. En Colombia, se vive con devoción familiar, donde se acude a iglesias y tumbas para honrar a los seres queridos mediante ofrendas florales, velas y oraciones colectivas que fortalecen los lazos espirituales y comunitarios.
En el municipio de Villapinzón, el Día de las Almas se conmemora con tradiciones arraigadas en la fe católica y la cultura villapinzonense, donde muchas familias enteras visitan el cementerio a llevar flores a las tumbas, encender velas y ofrecer oraciones por el descanso eterno de los difuntos. Esta jornada incluye eucaristía con visita al cementerio local. El 2 de noviembre es el día de la conmemoración de todas las benditas almas. Ese día hay eucaristías todo el día: desde las 6:00 de la mañana en el templo y desde las 10:00 de la mañana en el cementerio, donde se hacen campales porque llega muchísima gente. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La Solemnidad de la Inmaculada Concepción, celebrada el 8 de diciembre en el calendario litúrgico católico, conmemora la doctrina según la cual la Virgen María fue concebida sin la mancha del pecado original por gracia divina, preparando su rol como madre de Jesucristo, un dogma proclamado por el Papa Pío IX en 1854 mediante la bula Ineffabilis Deus. Esta fiesta, de origen apostólico y extendida por el mundo católico desde el siglo VIII, se observa como día de precepto con misas solemnes, procesiones, oraciones especiales y actos de devoción mariana, simbolizando la pureza y la esperanza cristiana, y en muchos países se considera un feriado que fomenta la unión familiar y cultural. En Latinoamérica, particularmente en Colombia, se fusiona con tradiciones locales como el encendido de velas la víspera del 7 de diciembre, conocido como Día de las Velitas, donde se iluminan calles y hogares en honor a María, combinando fe religiosa con expresiones festivas como fuegos artificiales y reuniones comunitarias.
En el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, la celebración de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre se integra a las tradiciones católicas, con misas especiales en la parroquia de Santa Bárbara y procesiones que honran a la Virgen María, atrayendo a familias que participan en oraciones colectivas y ofrendas florales para expresar devoción por su pureza inmaculada. Esta fecha, coincidiendo con el Festival Turístico y Agropecuario que se extiende en diciembre, incluye elementos como espectáculos pirotécnicos en honor a la Inmaculada Concepción, combinando la solemnidad religiosa con actividades culturales que reflejan la herencia agrícola.
La fiesta de la Inmaculada Concepción es el 8 de diciembre. Es el dogma que nos enseña que la Virgen no fue manchada por el pecado. Ese día se honra a todas las niñas y mujeres solteras. Se hace procesión con pabellones decorados con flores (aunque cada vez son menos). Antes era muy bonito ver a las mamás trayendo a los niños bien elegantes para ayudar a llevar las cintas. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La devoción a San Isidro Labrador es una de las más arraigadas en el mundo rural católico, especialmente en América Latina, donde se le venera como patrono de los agricultores, labradores, campesinos y de las buenas cosechas. Nacido en Madrid (España) alrededor de 1082, Isidro de Merlo y Quintana fue un humilde jornalero que combinaba el trabajo en el campo con una intensa vida de oración y caridad; según la tradición, ángeles lo ayudaban a arar mientras él asistía a misa, y milagros como la multiplicación de trigo o la salvación de agua en sequías marcaron su santidad. Canonizado en 1622 por Gregorio XV, su fiesta litúrgica se celebra el 15 de mayo, día en que las comunidades agrícolas realizan bendiciones de semillas, herramientas y animales de labranza, procesiones con su imagen vestida de campesino (con azadón, yunta de bueyes y saco de trigo), misas solemnes de acción de gracias por las cosechas, ofrendas de frutos de la tierra y, en muchos lugares, ferias ganaderas, corralejas, concursos agrícolas y bailes populares que integran fe, gratitud por la fertilidad de la tierra y celebración comunitaria en un ambiente festivo y familiar.
En el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, aunque la parroquia es San Juan Bautista y Santa Bárbara es la patrona principal con su fiesta en diciembre, la devoción a San Isidro Labrador se manifiesta con fuerza en el ámbito rural y agrícola, dada la vocación campesina del territorio (cultivo de papa, hortalizas y ganadería en el altiplano). En veredas como Soatama, la capilla de Nuestra Señora del Carmen rinde homenaje especial a San Isidro por su protección a los labradores y la producción agrícola local; alrededor del 15 de mayo (o fechas cercanas adaptadas al calendario comunitario), se realizan celebraciones sencillas pero emotivas que incluyen misas con bendición de campos y herramientas, procesiones cortas con la imagen del santo, rezos por buenas cosechas y lluvias oportunas, y reuniones familiares con comidas típicas como arepas, mazamorra o platos a base de productos de la tierra.
San Isidro Labrador se ha vuelto una fiesta muy grande. Es el santo que intercede por el agua, el sol, las cosechas y la alimentación. Ahora muchas veredas también la celebran. Se le pone una ruana y la gente le coloca billetes; también se le llena de mercado y todo se entrega a las familias más necesitadas. (Relato de una habitante de Villapinzón)
La devoción a San Pablo (San Pablo Apóstol) es una de las más universales en la tradición cristiana, venerado como el "Apóstol de los Gentiles" por su incansable labor misionera, sus cartas epístolas que forman parte fundamental del Nuevo Testamento y su martirio en Roma alrededor del año 67 d.C. Convertido en el camino a Damasco de perseguidor a proclamador del Evangelio, San Pablo enfatiza la salvación por la fe en Jesucristo, la unidad de la Iglesia y el amor como virtud suprema. Su fiesta litúrgica se celebra el 29 de junio junto a San Pedro, con misas solemnes que destacan su conversión y enseñanza, procesiones con su imagen (a menudo representado con espada y libro), bendiciones especiales y, en muchas comunidades, actos de caridad y reflexión sobre la misión evangelizadora.
En el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, San Pablo goza de devoción especial en la vereda homónima de San Pablo, un sector rural caracterizado por sus montañas, cultivos y tradiciones campesinas. Allí, la comunidad rinde homenaje al apóstol mediante celebraciones sencillas y comunitarias alrededor del 29 de junio (o fechas adaptadas), que incluyen misas en la capilla local o en el templo parroquial, rezos y reflexiones sobre sus epístolas, procesiones cortas con la imagen del santo y reuniones familiares con comidas típicas de la región como arepas, sopas campesinas o productos agrícolas. Estas actividades fortalecen el sentido de identidad en una vereda ligada al trabajo de la tierra y al fervor católico, complementando otras devociones del municipio como la Virgen de Chiquinquirá, San Isidro Labrador o la Semana Santa, y destacando el rol de San Pablo como protector de la fe misionera y ejemplo de transformación espiritual en la vida diaria de los villapinzonenses.
San Pablo se celebra junto con San Pedro, el 29 y 30 de junio. Él era perseguidor de Cristo y terminó siendo uno de sus discípulos más fieles.
(Relato de una habitante de Villapinzón)
San Pío de Pietrelcina, conocido también como Padre Pío, fue un fraile capuchino italiano nacido en 1887 y canonizado en 2002 por el Papa Juan Pablo II, reconocido por sus dones místicos como los estigmas que portó durante 50 años, la bilocación, la profecía y su dedicación al sacramento de la confesión, atrayendo a millones de devotos en todo el mundo. Su fiesta litúrgica se celebra el 23 de septiembre, fecha de su muerte en 1968, y se conmemora con misas solemnes, procesiones y actos de devoción que enfatizan su mensaje de oración, penitencia y caridad, inspirando grupos de oración y santuarios dedicados a su memoria en diversos países, donde se veneran reliquias que simbolizan su santidad y milagros póstumos. En el contexto católico, San Pío representa un modelo de sufrimiento redentor, fusionando tradición franciscana con experiencias sobrenaturales que han sido documentadas y verificadas por la Iglesia, fomentando una devoción global que incluye peregrinaciones a su tumba en San Giovanni Rotondo.
En el municipio de Villapinzón, Cundinamarca, la reliquia de San Pío de Pietrelcina fue entronizada en la Parroquia San Juan Bautista el 28 de septiembre de 2025, en una ceremonia solemne que incluyó una misa especial, fortaleciendo la devoción hacia este santo. Esta reliquia, posiblemente de primer grado, similar a las que han recorrido Colombia en años anteriores, se venera como un símbolo de fe y milagros, atrayendo a fieles que acuden para oraciones por intercesión en temas de salud y conversión espiritual, integrándose a las tradiciones religiosas.
San Pío es el santo de la humildad. Tenemos la bendición de tener una reliquia suya aquí en el municipio. Todos los 23 de cada mes se celebra la eucaristía y el rosario en su honor. (Relato de una habitante de Villapinzón)
Las siguientes fuentes constituyen el sustento histórico y cultural sobre las fiestas religiosas y el patrimonio religioso de Villapinzón, Cundinamarca:
Alcaldía de Villapinzón. (s. f.). Historia y patrimonio del municipio. Gobierno Municipal de Villapinzón.
https://www.villapinzon-cundinamarca.gov.co/
(Consulta la sección de patrimonio o noticias para detalles sobre el templo y las fiestas religiosas, incluyendo referencias a IDECUT y mantenimiento en 2023).
Diócesis de Zipaquirá. (s. f.). Parroquia San Juan Bautista de Villapinzón.
https://diocesisdezipaquira.org/parroquias./campo.php?id=69
(Información sobre la Parroquia San Juan Bautista y sus actividades religiosas en Villapinzón).
Sánchez Molina, E. E. (2021). Hato Viejo “Villapinzón”: Una historia más allá de los recuerdos. Independently published.
(Disponible en Amazon y PDF parcial en sitios como:
https://user2009487.sites.myregisteredsite.com/sitebuildercontent/sitebuilderfiles/edgar.pdf)
(Este libro cubre los orígenes de Hatoviejo, Santa Bárbara y las fiestas tradicionales de Villapinzón).
Gobernación de Cundinamarca. (s. f.). Capítulo 4: Patrimonio.
https://www.cundinamarca.gov.co/wcm/connect/44ae51fb-ef1d-49a6-9c9e-f5d453b78884/CAPITULO+4+PATRIMONIO.pdf?CACHEID=ROOTWORKSPACE-44ae51fb-ef1d-49a6-9c9e-f5d453b78884-nRFIy9t&CONVERT_TO=url&MOD=AJPERES
(Este capítulo menciona templos y festividades en la región, incluyendo referencias a Villapinzón).
Ministerio de Cultura. (2024, octubre). Lista de bienes de interés cultural del ámbito nacional.
https://www.mincultura.gov.co/direcciones/patrimonio-y-memoria/Documents/BICNAL-LICBIC/LISTA-DE-BIENES-DECLARADOS-BIEN-DE-INTER%C3%89S-CULTURAL-DEL-%C3%81MBITO-NACIONAL_octubre_2024.pdf
(Incluye elementos patrimoniales relacionados en Cundinamarca, con posibles actualizaciones para las festividades religiosas en Villapinzón).
Concejo Municipal de Villapinzón. (s. f.). Acuerdo municipal por el cual se declaran bienes de patrimonio histórico y cultural.
https://tramites1.suit.gov.co/registro-web/suit_descargar_archivo?A=123448
(Declara el Templo Parroquial San Juan Bautista como patrimonio municipal, junto al parque central, mencionando su relevancia en las festividades locales).
Conferencia Episcopal de Colombia. (s. f.). Calendario litúrgico y devociones marianas en Colombia.
(Usado para contextos generales de fiestas religiosas, como Virgen del Carmen, Divino Niño, y otras celebraciones marianas presentes en la región).
Wikiloc. (s. f.). Rutas de peregrinación Villapinzón - Chiquinquirá.
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/villapinzon-chiquinquira
(Documenta las rutas de peregrinación hacia Chiquinquirá, una tradición importante de la región, que se celebra durante varias festividades religiosas).
Entrevista con Doris Garzón. (2024). Fiestas religiosas y su significado en Villapinzón [Entrevista].
(Entrevista reciente con Doris Garzón, habitante de Villapinzón, que proporciona detalles sobre las fiestas religiosas locales y su influencia en la comunidad).