El turismo híbrido de Villapinzón combina ecoturismo, cultura muisca, gastronomía local e industria artesanal del cuero en una experiencia única en Cundinamarca. El turismo híbrido en Villapinzón combina lo mejor de dos mundos: la experiencia de naturaleza con el conocimiento cultural y productivo del territorio. Recorrer las curtiembres artesanales, conocer a los tejedores de lana, degustar la gastronomía típica del altiplano y luego caminar hasta el páramo es una experiencia completa que no se encuentra en ningún otro lugar de Cundinamarca. Un viaje que alimenta el alma, el conocimiento y los sentidos.
¿Qué hay para hacer en Villapinzón? ¿Qué actividades se ofrecen al turista? Le muestro todo lo que hay para conocer y visitar en una segunda parte.
Iglesia San Juan Bautista (atractivo arquitectónico).
Parque principal de Villapinzón.
Villa Rebequita.
Terrazas de Altamira.
Refugio de Guacheneque.
Mirador La Princesa Muisca.
Casona de la Alcaldía (atractivo arquitectónico).
Plaza de mercado.
Estación del ferrocarril.
Plaza de toros.
Romboy o glorieta.
Plazuela del ganado.
La Parroquia San Juan Bautista de Villapinzón es mucho más que una iglesia antigua: es un símbolo arquitectónico, histórico y espiritual del municipio, ubicada frente al parque principal, lo que la convierte en uno de los puntos de referencia visuales más importantes para quienes llegan al centro.
Su construcción fue emprendida en 1886 por el presbítero Simón Bernal, quien dedicó 18 años de esfuerzo constante para levantar sus muros de piedra y su nave central, y para erigir elementos como el bautisterio en estilo dórico tallado en piedra y la capilla del calvario. Las estructuras como la cúpula y el frontis que diseñó inicialmente fueron posteriormente modificadas por sus sucesores, pero aún hoy la iglesia conserva una presencia sólida y característica del siglo XIX.
La parroquia es considerada uno de los símbolos arquitectónicos e históricos de Villapinzón, tanto por la Gobernación de Cundinamarca como por guías turísticas, gracias a su construcción en piedra amarilla labrada y su importancia para la comunidad local.
El interior es sobrecogedor y sencillo, con muros y arcos bien conservados, un piso antiguo de mosaico y las estaciones del Vía Crucis en láminas italianas antiguas, que ofrecen una experiencia visual y emocional diferente según el momento de tu visita. El reloj de números romanos en el frontis, que no siempre da la hora precisa, se ha convertido en parte del carácter único del templo.
La iglesia sigue activa y en uso, con misas regulares, celebraciones en honor a San Juan Bautista y otros eventos comunitarios. Visitarla durante una misa dominical o una festividad puede ofrecerte una experiencia distinta y enriquecedora comparada con entrar un día tranquilo entre semana.
En plataformas de mapas y opiniones de viajeros, la iglesia recibe muy buenas valoraciones, con visitantes destacando su belleza, su valor histórico y su ambiente tranquilo, lo que la convierte en una parada obligada si recorres el centro de Villapinzón
Hay cuatro palmas altas que se ven bien contra el cielo en días despejados. Eso es lo primero que uno nota en el parque principal de Villapinzón si llega con los ojos abiertos. Lo segundo es que el lugar funciona de verdad: la gente pasa, se sienta, los niños juegan, los vendedores se instalan. No es un parque para turistas. Es un parque para el municipio, al que los turistas son bienvenidos.
Es el mejor punto de partida para entender Villapinzón. Desde aquí se ve la iglesia, la Casona de la Alcaldía, y los edificios que forman el centro del municipio. También es donde uno puede preguntar direcciones con posibilidades reales de que le expliquen bien. Y donde está el Piqueteadero Doña Rufina, en pleno marco de la plaza, con queso de cabeza, morcilla, chorizo y papa —los fijados de los comedores cundiboyacenses.
Villa Rebequita es un sitio turístico en Villapinzón, Colombia, que mezcla naturaleza, cultura y experiencias únicas. Nace como homenaje: "Villa" por refugio campestre, "Rebequita" por la madre de su administrador, Cristian Ruiz. El proyecto empezó con una propiedad comprada, transformada en espacio de significado.
Lo diferente: animales libres y consentidos (87-89), como Luna, la oveja del logo. Ideal para niños y adultos jugar, con vistas a Villapinzón.
Instalaciones: salón para 60-100 personas, kiosco íntimo, fogata central para noches compartidas, cabañas con telescopios y vistas panorámicas.
Actividades: cabalgatas de 45 min a 16 horas explorando rincones ocultos, juegos culturales, pet-friendly. Eventos como bodas con paquetes personalizados.
Precios: promedio 350.000 pesos por pareja, descuentos para locales. Incluye hospedaje, comidas, cabalgatas. Un lugar de paz y autenticidad en Villapinzón. ¡Visítalo!
Salón de eventos: Capacidad para 60-100 personas, perfecto para reuniones sociales o celebraciones.
Kiosco: Un espacio íntimo para grupos pequeños, con sillas cómodas y protección contra el viento frío (ideal para agosto, cuando se puede volar cometas).
Fogata central: El "corazón" del lugar, donde se reúnen todos por la noche alrededor del fuego para charlar, tomar tragos y compartir hasta altas horas. Aquí se puede asar robos o simplemente disfrutar el calor.
Cabañas: Cómodas, con telescopios para observar el cielo despejado y estrellado. Algunas tienen niveles superiores con vistas panorámicas al municipio de Villapinzón, incluyendo la iglesia iluminada al atardecer.
El páramo de Guacheneque fue declarado área protegida en 1999. El único guardabosques histórico del páramo fue Vidal González, un hombre que durante más de dos décadas cuidó esos ecosistemas, conoció cada quebrada, laguna y especie del lugar, y hacía recorridos guiados para los turistas con un nivel de detalle que ningún cartel informativo puede reemplazar. Hoy el Refugio de Guacheneque es el punto de entrada para explorar la reserva con guías locales que conocen el territorio con ese mismo nivel de profundidad.
Los recorridos desde el refugio cubren:
Laguna del Valle (Guacheneque) — nacimiento del río Bogotá
Mirador de la Laguna del Mapa — la laguna con forma de Colombia
Pozo de la Nutria — cascada de 17 metros y pozo cristalino
Pozo del Oso — otro punto hídrico del recorrido
Mirador del Indio — punto más alto y majestuoso al final del circuito
Duración: Aproximadamente 4 a 5 horas.
Altimetría: Sube desde los 3.000 hasta los 3.440 m.s.n.m.
Dificultad: Media. Apto para la mayoría de personas a partir de los 10 años.
Qué llevar: Ropa impermeable en capas, botas o zapatos de buen agarre, al menos un litro de agua, snacks, bloqueador solar, binoculares.
Qué no llevar: Jeans o ropa de algodón (se mojan y pesan); mascotas (zona de reserva natural).
El sendero puede transitarse en cualquier temporada con clima soleado o lluvioso suave. Si la lluvia es muy fuerte, se recomienda no hacer el recorrido. En época seca el camino es más seguro pero la cascada tiene menos caudal.
El Mirador La Princesa Muisca, en Villapinzón, Cundinamarca, es uno de esos lugares donde el paisaje y la memoria del territorio se sienten al mismo tiempo. Se ha vuelto muy visitado por viajeros y creadores de contenido gracias a sus vistas panorámicas de montañas y valles del Altiplano, y por la gran escultura de una princesa muisca que se ha convertido en su imagen más reconocida. El sitio también cuenta con senderos y zonas verdes que permiten recorrerlo con calma y disfrutar del entorno.
Más allá de lo visual, el lugar conecta con la historia ancestral de Villapinzón. Antes de la llegada de los colonizadores, este territorio hacía parte del mundo muisca, y muy cerca se encuentra el páramo de Guacheneque, reconocido como uno de los espacios naturales más importantes del municipio y lugar de nacimiento del río Bogotá. Ese vínculo con la geografía sagrada del territorio le da al mirador un valor cultural adicional, porque no se trata solo de observar el paisaje, sino de entender lo que ese paisaje ha significado desde hace siglos.
Para el visitante, La Princesa Muisca ofrece una experiencia bastante completa: buenos puntos para fotografía, aire puro, espacios abiertos para caminar y zonas de recreación familiar. Distintas reseñas y publicaciones también mencionan servicios complementarios como áreas de comida, cafetería, artesanías y actividades recreativas, lo que lo convierte en una parada cómoda para ir en pareja, con amigos o en familia.
En cuanto al acceso, medios turísticos reportan que entre semana la entrada suele ser gratuita y que los fines de semana se cobra un valor aproximado de 10.000 pesos por persona; también se menciona la opción de video con dron por un costo adicional. Como esos valores pueden cambiar, conviene confirmarlos antes de la visita en los canales del lugar.
En resumen, La Princesa Muisca no es solo un mirador bonito. Es un sitio donde Villapinzón muestra su lado más fotográfico, pero también una parte de su raíz histórica y cultural. Desde allí, el visitante no solo contempla el territorio desde lo alto, sino que también se acerca a una tierra que conserva la huella del mundo muisca y la fuerza natural del Altiplano cundiboyacense.
Villapinzón, un municipio lleno de historia y cultura, alberga edificios que cuentan su evolución sin necesidad de placas explicativas. Uno de los más emblemáticos es la Casona de la Alcaldía, un hermoso ejemplo de arquitectura republicana que refleja la época en que fue construida. Con su imponente fachada amplia y su sólida estructura, la Casona es un testimonio viviente del pasado y un símbolo de la identidad del municipio.
Este edificio, que actualmente alberga la sede administrativa de Villapinzón, forma parte de un trío de atractivos arquitectónicos históricos que dan carácter al centro del municipio. Junto con la Iglesia San Juan Bautista y la Escuela Gabriela Mistral, la Casona ha sido señalada en numerosos portales turísticos como una parada obligatoria para quienes desean conocer la historia y el patrimonio de la región.
La Casona de la Alcaldía no solo destaca por su valor arquitectónico, sino también por su ubicación privilegiada en el corazón del casco urbano, justo frente al parque principal. Esto permite que los visitantes puedan disfrutar de la belleza de la Casona mientras exploran otros atractivos cercanos, como la iglesia, la plaza de mercado y las zonas comerciales del centro, todo en una agradable caminata que te conecta con la vida cotidiana y la historia de Villapinzón.
Si alguna vez has querido sentir el pulso real de un pueblo, la Plaza de Mercado de Villapinzón es el lugar perfecto. Aquí no solo compras productos frescos, sino que te sumerges en la autenticidad de la vida rural. Villapinzón, conocido por ser uno de los principales productores de papa en Cundinamarca, también cultiva maíz, fresas, zanahorias y más. Y todo eso lo encuentras aquí, en el corazón del municipio.
Ubicada en Calle 4 # 6-60, la plaza es el punto de encuentro para los productores locales, que traen directamente lo que cosechan y producen. Desde las primeras horas de la mañana, los sábados se llena de vida. La gente llega desde las veredas cercanas con queso de cabeza, chocolate santafereño, papas criollas, morcilla, y empanadas recién hechas. No hay nada como comprar estos productos directamente de quienes los producen, y la conexión con los productores es lo que realmente le da ese toque único.
Ir en día de mercado (generalmente sábados) transforma completamente la experiencia. Preguntar por el queso de cabeza, el chocolate santafereño y las papas criollas directamente a los productores es una de esas cosas que no se olvidan fácilmente.
A pesar de que la plaza abre todos los días, el sábado es el día en que el lugar explota de energía. Es cuando se ve la verdadera vida del pueblo, cuando los vendedores se agrupan y el bullicio del mercado te hace sentir que eres parte de algo más grande. Si tienes hambre, no te pierdas las arepas y tamales que te ofrecen por ahí, perfectos para disfrutar mientras paseas por el mercado.
Si lo que buscas es una experiencia genuina, lejos de los lugares turísticos empaquetados, este es el sitio. Los días de mercado te permiten disfrutar de todo lo que Villapinzón tiene para ofrecer: productos frescos, sabores autóctonos y una historia que se respira en cada rincón. Aquí no solo compras, también aprendes sobre las tradiciones del lugar, y eso es lo que realmente hace de esta plaza un sitio especial.
La Plaza de Mercado abre todos los días, pero el sábado es cuando realmente cobra vida, desde las 6:00 a.m. hasta las 4:00 p.m.. Si pasas por aquí, te aseguro que no solo llevarás buenos productos, sino también recuerdos de un lugar que tiene mucho que contar.
La Estación del Tren de Villapinzón no es solo un edificio antiguo: es parte de una historia que transformó al municipio y a toda la región. En febrero de 1929, la primera locomotora del Ferrocarril del Nordeste llegó hasta Villapinzón, marcando el inicio de una nueva era de movilidad y conexiones entre Cundinamarca y Boyacá. Esta vía férrea fue construida desde 1925 por la firma belga Societé Nationale de Chemins de Fer con el propósito de unir departamentos, mover personas y mercancías y crear una red de transporte moderna en Colombia.
Antes de ese momento, viajar era lento y difícil; con el ferrocarril, Villapinzón pasó a formar parte de un corredor vital que conectaba la capital con ciudades como Tunja, Sogamoso y, posteriormente, Paz del Río para facilitar el transporte de hierro y otros materiales.
Hoy la estación ya no recibe trenes de pasajeros, pero su estructura se mantiene firme, como un testigo silencioso de esa transformación. Con una arquitectura propia de la primera mitad del siglo XX, este edificio es más que ladrillo y madera: es un documento tangible de cómo el progreso llegó a este rincón de Colombia y cambió la vida de su gente.
Para quienes conocen la historia del transporte en Colombia o han visto fotografías antiguas del municipio, la estación de Villapinzón es una pieza invaluable de patrimonio cultural: representa el sueño de conectar regiones, la memoria de viajes que antes eran largos y difíciles, y el paso de la vida rural hacia una nueva era de posibilidades.
La Plaza de Toros Santa Bárbara es uno de esos lugares que captura la esencia de Villapinzón y su tradición cultural. No es solo un espacio para corridas de toros, sino un punto de encuentro donde la comunidad celebra con pasión cada evento. Si visitas el municipio, no puedes dejar de pasar por aquí, especialmente si te coincide uno de los festivales o eventos taurinos que se celebran en el lugar.
Ubicada a pocos minutos del centro de Villapinzón, la plaza es fácil de encontrar en la parte de atras del colegio Luis Antonio Escobar.
Aunque la Plaza de Toros Santa Bárbara es famosa por sus corridas de toros y eventos taurinos, su importancia va más allá de eso. Es el punto de encuentro de la gente durante las fiestas, donde se mezclan tradiciones, música y una energía vibrante. Los eventos aquí no son solo para los amantes de la tauromaquia; son momentos para compartir, disfrutar y celebrar como comunidad.
Lo ideal es visitar la plaza en uno de los días de mercado o de festivales, como el tradicional festival taurino, para experimentar de cerca la emoción del lugar. Si no tienes la suerte de coincidir con un evento, también puedes pasear por sus alrededores y apreciar la importancia histórica del lugar, que sigue siendo parte del alma de Villapinzón.
La plaza está abierta para eventos, pero no tiene un horario fijo. Generalemente en ferias y fiestas hay festival taurino municipal.
La glorieta, también conocida como el Romboy, es uno de esos lugares en Villapinzón que va más allá de ser solo un punto de cruce. No tiene una gran historia que la haga famosa ni un atractivo visual que se note desde lejos, pero tiene algo único: es el corazón del ritmo cotidiano del municipio.
En este espacio encontrarás hermosos jardines, el aviso de Villapinzón ondeando la bandera del municipio y, en la parte de arriba, un tractor muy antiguo. Estos elementos no solo decoran la glorieta, sino que representan símbolos de la economía local: la agricultura, el cultivo de papa, y la producción ganadera. Además, un bombo de cueros se encuentra en el sitio, evocando otra parte importante de la historia y economía del pueblo, recordando a los trabajadores y artesanos del cuero que también han sido fundamentales en el desarrollo del municipio.
Es un lugar que, aunque no se destaque como un destino turístico, es vital para la vida diaria del pueblo. Aquí es donde convergen camino y gente, donde las historias de los locales se entrelazan sin necesidad de palabras. Es, sin duda, un símbolo silencioso del espíritu de Villapinzón, que refleja su identidad, sus tradiciones y la fuerza de su economía rural.
La Plazuela del Ganado de Villapinzón es el corazón de la actividad ganadera de la región, y si quieres realmente sentir la vida del campo, no hay mejor lugar para hacerlo que aquí. El mercado se abre todos los domingos desde las 4:00 a. m. hasta las 9:00 a. m., cuando la mayoría de las transacciones se cierran y los animales van a parar a las granjas o fincas cercanas.
Si tienes la suerte de levantarte temprano un domingo y adentrarte en este mundo, te encontrarás con una escena llena de vida y tradición. Yo me levanté aproximadamente a las 5:30 de la mañana, prendí mi moto y salí rumbo a la Plazuela del Ganado. Queda en la parte baja de Chiguala, a unos 5 minutos en moto y 10 minutos a pie desde el centro del municipio, tomando la vía hacia Lenguazaque.
Lo primero que noté por el camino fue la cantidad de personas y animales. Se ven novillas, terneros y vacas siendo conducidos a pie por los campesinos, que caminan con sus animales en dirección a la plaza. Cuando llegué, me sorprendió la organización del lugar: había un área específica para parquear los carros, y un espacio de descargue para los camiones que traían ganado. Lo más interesante fue ver las dinámicas del comercio. Las transacciones no son como en un mercado cualquiera; aquí se mira los dientes de los animales para estimar su edad, y los comerciantes, con el apoyo de sus colegas, pesan los animales y hacen una inspección visual antes de poner un precio. En este día, casi todos decían que el ganado estaba muy costoso y que había llegado poco a la plaza.
El mercado está organizado por secciones: una para ovejas y cerdos, otra para vacas paridas, una más para toros y una última para terneros. La gente llega vestida con botas pantaneras, ruanas o chaquetas para protegerse del frío. Lo curioso es que no solo se compra y vende ganado, sino que también se vive un mercado gastronómico. En la plaza hay varias personas vendiendo arepas, empanadas, y no puedes dejar de probar la famosa pelanga de Doña Marta, quien, con una gran sonrisa, me invitó a su puesto. Frente a su negocio, hay alguien más vendiendo carne asada, un clásico de la plaza.
A lo largo de la plaza, especialmente en la parte baja, hay varios toldos donde se venden aromáticas, aguardiente y otras bebidas para contrarrestar el frío matutino. Es un lugar vibrante, lleno de vida y muy representativo de la cultura ganadera de Villapinzón. La Plazuela del Ganado es más que un mercado; es un pedazo de historia viva, donde los residentes y visitantes pueden experimentar la verdadera esencia del campo, conocer a los campesinos locales y llevarse un pedazo del auténtico sabor de la región.
Las siguientes obras constituyen el sustento histórico, cultural y geográfico de Villapinzón, Cundinamarca, especialmente en relación con su patrimonio natural, los ecosistemas del Páramo de Guacheneque y las tradiciones locales.
Semana / Fundación Coca-Cola. (2021). Conozca el extraordinario nacimiento del río Bogotá en el páramo de Guacheneque en Villapinzón.
https://www.semana.com
Viajala. (2025). Villapinzón, Cundinamarca: el pueblo donde nace el río Bogotá.
https://viajala.com.co
Fundación Humedales Bogotá. Caminata al Páramo de Guacheneque.
https://humedalesbogota.com
RAP-E Región Central. El 'ángel guardián' del nacimiento del río Bogotá.
https://regioncentralrape.gov.co
Alianza Grupo Río Bogotá. (2020). La nutria, una especie insignia del río Bogotá.
http://gruporiobogota.com
Fundación ArtsCollegium. (2014). Piedra del Diablo.
http://www.fundacionartscollegium.org/piedra-del-diablo
El Dorado Radio / Gobernación de Cundinamarca. (2024). El Páramo de Guacheneque: leyendas y encanto en Villapinzón.
https://www.bluradio.com
Ferrocarriles Colombianos. Ferrocarril del Nordeste.
https://ferrocarrilescolombianos.blogspot.com
Wikipedia. (2026). Villapinzón.
https://es.wikipedia.org/wiki/Villapinz%C3%B3n
Travesía 360º. (2022). Páramo de Guacheneque y Pozo de la Nutria.
https://travesia360.com
Bluradio. (2024). Villapinzón: el hermoso municipio donde nace el río Bogotá.
https://www.bluradio.com
Nacimiento Río Bogotá – Turismo de Naturaleza. Visita al nacimiento del río Bogotá en Villapinzón.
https://nacimientoriobogotaturismonaturaleza.com